LA EVOLUCIÓN DE LAS PENSIONES EN ESPAÑA EN LOS ÚLTIMOS AÑOS: UNO DE LOS MAYORES ENGAÑOS DE LA HISTORIA POLÍTICA.


     España es uno de los países que sufrió con más virulencia la crisis financiera que se inició a finales del 2007. Esta crisis, que pasó de tener su epicentro en el excesivo endeudamiento privado a convertirse en una crisis de deuda pública, tuvo un impacto directo en las distintas prestaciones sociales, incluyendo las pensiones.
     Para ser estrictos, a las pensiones se las considera “ salarios en diferido”, expresión equívoca que esconde la verdadera naturaleza del sistema de pensiones español: un sistema piramidal que no puede sostenerse sin la inyección de ingresos ajenos a las cotizaciones de la Seguridad social.

     A priori, esto no es tan grave: múltiples prestaciones se sufragan con impuestos ( ten en cuenta que no es lo mismo un impuesto que una cotización de la Seguridad social). Lo grave es el engaño que acompaña al sistema de pensiones, como lo demuestra el uso equívoco de conceptos tales como la solidaridad intergeneracional ( recordemos que los primeros perceptores de las pensiones en España no habían cotizado absolutamente nada, por lo que el sistema se asienta sobre una primera generación deudora, pero que se espera que no tenga impacto al suponer que el sistema no quebrará nunca) , proporcionalidad ( pues dicha “ proporción” nada tiene que ver con el salario obtenido durante la vida activa, sino con las cotizaciones efectivas y estas, a su vez, al no estar blindadas por ninguna norma legal, pueden oscilar entre los mínimos y los máximos que decida el legislador de turno) o sostenibilidad ( originalmente se planteó como un sistema que se mantendría por mantener unas tasas de natalidad y bajo paro que garantizasen que el número de pensionistas no llegara a acercarse a la paridad con los contribuyentes del sistema).

     Esto no nos dice nada sobre la sostenibilidad del sistema, pero sí sobre la justicia que le acompaña, pues las condiciones de jubilación cambian en base a las necesidades del sistema y, por ende, algunas generaciones salen perjudicadas y otras beneficiadas.

     ¿ Cómo están las cosas a día de hoy? Dos posturas han nacido para intentar justificar una u otra acción sobre el sistema de pensiones. Veamos:

     Una primera es la que defiende la mayoría de la población y que encuentra su defensa política en el partido político chavista Podemos. Según ellos, las pensiones se encuentran ante una quiebra inminente si no se les “ enchufa” a los Presupuestos Generales del Estado. Argumentan esto en base a la merma de la “ hucha de las pensiones” , fruto de los Pactos de Toledo ( cuyo mayor artífice fue el Partido Popular) y que han soportado el sistema sin problemas hasta la fecha, pero que ha visto recortar su cuantía en los últimos años.
     A esto añaden que las pensiones han perdido poder adquisitivo y que, a día de hoy, los pensionistas no pueden hacer frente a una vida más cara que antes de comenzar la crisis.

     La segunda postura se basa en un análisis racional y científico de la evolución del sistema de pensiones, en el que se analiza no solo la deriva durante los años de crisis, sino su evolución actual y futura esperada en base a el ciclo expansivo que vivimos hoy día y en el que se reduce el paro a muy buen ritmo. Este análisis, que han sostenido los economistas y estadistas más reputados de nuestro país, se aleja de toda divagación y se ciñe a las cifras reales. Su idea, obviamente, es impedir que la manipulación política tiña una realidad objetiva con las percepciones subjetivas y las demandas de los pensionistas que, por definición, siempre querrán más, pese a que ya tengan unas buenas pensiones.

LA COMPARACIÓN EMPÍRICA ENTRE LAS PENSIONES USANDO DATOS OFICIALES ( 2008-2016).

Antes de pasar a la comparación propiamente dicha, deben realizarse ciertas advertencias:
  1. Todos los datos que se van a usar en esta comparativa están obtenidos de los portales del Instituto Nacional de Estadística y del portal web de la Seguridad Social.
  2. En los bancos de datos de dichas webs se encuentran los datos correspondientes hasta 2016 ( en algún ítem llegan hasta el día de hoy, pero en aras de ofrecer una información sin diacronías, he preferido tomar ese año como límite).
  3. Teniendo en cuenta lo expresado en el punto anterior, este análisis no llega a recoger las mejoras económicas de los últimos dos años y, por ende, ofrece un cuadro peor que el actual. Dicho de otro modo: la situación actual es mejor que la descrita en este análisis.
  4. Para este estudio usaremos indicadores como el IPC ( escogido intencionalmente por incorporar el encarecimiento de bienes tales como la energía, alimentos y medicinas) o la masa salarial, de los cuales se pueden encontrar descripciones con facilidad en internet.
  5. La pensión que se usará como referente es la pensión media, que al combinar pocos contribuyentes de pensiones máximas con muchas de pensiones mínimas ( incluso las de orfandad, viudedad, incapacidad, etc.) ofrecen unas cifras que no se corresponden con el “ target” principal: el jubilado medio. Este jubilado medio disfruta de una pensión sensiblemente superior a la media y, por ende, nuevamente usamos los datos más perjudiciales con el Gobierno.

     Como hemos dado por sentado que el sistema es sostenible si pasa a financiarse bajo los PGE, obviaremos el desglose del coste comparado entre estos años del sistema de pensiones, y baste decir que hoy día ( a 2018) se gasta un 33% más que en el 2008.
     Veamos como estaban las cosas en el 2008, observando los indicadores más relevantes:
     
     Número total de pensionistas: 8.464.342
     Número total de jubilados: 4.991.011
     Pensión media: 725,23 €/ mes.
     Jubilación ( pensión media): 821,55€/mes.

     El IPC acumulado de 2008 a 2016 fue del 9%, por lo que si el Gobierno hubiera aplicado este indicador para mantener su poder adquisitivo, las cifras serían las siguientes:

     Pensión media ( aplicando IPC): 793, 22 €/mes.
     Jubilación ( pensión media): 898, 57 €/ mes.

¿ Qué cifras estaban vigentes en 2016? Veamos:

     Número total de pensionistas: 9. 447. 945
     Número total de jubilados: 5.764.058
     Pensión media: 907,77 €/mes.
     Jubilación ( pensión media): 1047,98 €/mes.

     Las cifras no dejan lugar a ninguna duda: entre los años estudiados las pensiones medias se revalorizaron un 25%, es decir, un 16% por encima del IPC, lo que significa que las pensiones ganaron un poder adquisitivo equivalente a un 16%.
    Son cifras aplastantes que solo dejan una explicación válida como conclusión.



CONCLUSIONES.

     Un análisis racional deja claro que los partidos gobernantes en esas fechas ( PSOE y PP, pero estando este último más tiempo en el Gobierno) hicieron un esfuerzo descomunal para enriquecer a los pensionistas, eso pese a la opinión generalizada.
     Si tenemos en cuenta que la masa salarial se redujo un 8,3 %, entenderemos que fue la población inactiva la gran beneficiada de las políticas mencionadas durante la crisis y que solo los asalariados pueden sentirse perjudicados por su evolución.
     Estos datos muestran de forma clara y convincente uno de los rasgos más acusados por los pensionistas españoles: la insolidaridad. Insolidaridad con las clases asalariadas ( por quienes no se movilizaron para exigir mejoras pese a estar en una situación realmente peor a la existente en 2008) e insolidaridad con los obligados tributarios, pues si aceptamos que pasen a formar parte de los PGE, estos se financiarán con impuestos y , como es conocido por todos aquellos que se preocupan por los tipos impositivos y la presión fiscal en España, esta es elevada.

     Si aceptamos que los pensionistas desconocen estos datos y que solo les mueve una subjetividad muy miope ( pues su situación es mucho mejor a la anterior) , debemos cargar la culpa de la manipulación a el partido político que la ha capitalizado y pretendía capitalizar aún más a costa de los trabajadores en activo ( y el resto de obligados tributarios): Podemos.
     Podemos, siendo congruente con su estrategia de distracción sobre su condenable posición en el conflicto catalán , no solo apoyó la huelga feminista ( los análisis también muestran que manipularon las cifras de la supuesta “brecha salarial”) , la derogación de la prisión permanente revisable o los altercados violentos en el barrio de Lavapiés, sino que también han manipulado a la opinión pública por esconder esta realidad.
     Habrá quien diga que nadie ha puesto el grito en el cielo por esto, y por algo será ( de hecho, sí lo han hecho: no solo existe una cantidad razonable de artículos que lo avisan sino que, en un programa de difusión cultural tan reputado como Millenium, ya avanzaron las cifras de enriquecimiento real de los pensionistas en la década de 2008-2018, fijándola en un 16,6 % por encima del IPC, y casi calcadas a las que yo he desglosado con cierre en el 2016). El motivo es político: teniendo en cuenta que los jubilados no están siendo razonables en sus peticiones y se están dejando llevar por la misma sinrazón que gestiona Podemos, el coste de decir la verdad puede ser una pérdida de electores que hiciera triunfar a Podemos en su estrategia.

     La conclusión, por lo tanto, es que Podemos, apoyado en la ignorancia colectiva y la mala fe de sus dirigentes han conseguido convertir la generosidad del Estado con los jubilados en algo malo. A eso se le llama manipulación, a eso se le llama ser miserable.

     Eduardo José Ramírez Allo.
     Politólogo.

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